viernes, 30 de noviembre de 2007

Batiburrillo

...si os gusta más, también lo podéis llamar plato combinado

Es viernes (al fin), y como esta semana se me han quedado varias cosas en el tintero, voy a hacer un mix ligerito, casi de fin de semana, con muchos vídeos por si no tenéis ganas de leer.

Primero, nuestros amigos los guionistas norteamericanos, de los que hace tiempo que no hablamos por aquí y que siguen en huelga. Este lunes se ha abierto un nuevo periodo de negociación entre los escritores y las productoras, y hasta ahora no han trascendido más que rumores contradictorios, así que no tengo muy claro cómo va la cosa. Para matar las horas muertas, los guionistas siguen colgando vídeos tan divertidos como éste, visto en Espoiler:



A este lado del charco también suenan tambores de guerra (o más bien de huelga). Los guionistas españoles también quieren ganar más y han anunciado para este sábado una asamblea para hablar de sus reivindicaciones, en una maniobra que La chica de la tele tituló, tan sabia como siempre, Culo veo culo quiero.

Esta semana ha salido también a la luz el trabajo que Martin Scorsese ha rodado para Freixenet, una delicia titulada La clave reserva:



Con el pretexto de la campaña publicitaria, Casciari ha hecho una recopilación de anuncios con sello cinematográfico. Podéis ver todos los vídeos aquí, pero no puedo resistir la tentación de incluir el spot de Robert Rodríguez para Martini protagonizado por mi adorado George (Clooney, claro):



Y para completar este cóctel audiovisual, dos pildoritas más del mundo Lost, en concreto dos nuevos mobisodios que no desvelan nada pero incluyen alguna curiosidad. En el primero, El rey del castillo, Jack y Ben juegan al ajedrez mientras hablan de las ganas del primero de salir de la isla y el segundo le advierte que si se va tal vez quiera un día volver...



En el segundo, El trato, Juliet habla con Michael durante su estancia forzosa en el campamento de Los otros:

jueves, 29 de noviembre de 2007

Lucas se une a la fiesta

Hace unos días leímos que tres de las cadenas generalistas británicas (BBC, ITV y Channel 4) habían decidido reunir todos sus contenidos en internet en una sola plataforma y ya hablamos también por aquí hace unas semanas del nacimiento de Hulu, un proyecto similar liderado por Fox y la NBC aún en pruebas (esta mañana me han enviado al fin una invitación, pero le dé a lo que le dé, en todos los vídeos sale el dichoso cartelito de la restricción territorial; habrá que darle tiempo).

Pues a este panorama se une ahora George Lucas, concretamente su productora, Lucasfilm, que ha decidido aliarse con Yahoo! para crear un sitio dedicado a Star Wars. No es exactamente un proyecto como los anteriores, pero nace de la alianza entre dos empresas y su vocación es eminentemente audiovisual, ya que se nutre de los contenidos de su web oficial y de los archivos de la productora para ofrecer toneladas de vídeos y fotos no sólo de las seis películas, sino de todas las producciones y títulos relacionados con la saga.

El sitio, al que se accede con una simple cuenta de Yahoo! y que ofrece además espacios como blogs o foros para propiciar la participación de los fans, se llama The world of Star Wars y aún está en fase beta. No he tenido tiempo todavía de explorarlo a fondo, pero en principio tiene muy buena pinta. Aunque claro, todo el mundo conoce ya mi sensibilidad galáctica.

martes, 27 de noviembre de 2007

Experimentando

Estoy inquieta. Cuando he sentido algo así antes, siempre a causa de una escasa (o nula) satisfacción laboral, he hecho cosas como crear un suplemento de ocio para el periódico en el que trabajaba antes, comenzar a escribir en este blog o elaborar un proyecto aún pendiente de aprobación por parte de mis actuales superiores.

No sé qué va a pasar ahora, pero sí sé de dónde viene la inquietud. No es sólo de los problemas laborales (por llamarlos de alguna forma, porque la cuestión es algo más compleja), que también, sino de lo vivido y visto este fin de semana en el Evento Blog (por más que comiencen a arreciar las críticas de algunos individuos, a los que me niego a enlazar aquí, que consideran citas de ese tipo como un encuentro de estrellas autocomplacientes y un paraíso para que las marcas se publiciten y que, por supuesto, no necesitan aprender nada).

Hay muchas cosas que me rondan en la cabeza, y una de ellas es Twitter. Después de haber escuchado a Biz Stone y de haber leído alguna entrevista, me ha entrado la curiosidad por una herramienta que conocía pero que los prejuicios me habían impedido investigar. Esta mañana me he abierto una cuenta, sin tener muy claro cómo funciona ni para qué sirve. Pero supongo que todo es empezar. Al que le interese tenerme localizada, ya sabe dónde puede encontrarme.

lunes, 26 de noviembre de 2007

De resaca

Y se acabó el Evento Blog. El domingo a la hora de comer los cientos de blogueros que habían invadido Sevilla con sus camisetas (unas meramente publicitarias y otras verdaderamente ingeniosas), sus portátiles (madre mía, nunca había visto tantos MacBook juntos) y sus cámaras de fotos (todo ello metido en las mochilas regaladas por uno de los patrocinadores, Microsoft) se fueron para casa y nos dejaron después de tres días de debates, conferencias y muchas, muchas charlas en las que hemos aprendido y sobre todo nos hemos divertido.

'Blackberry kid' y la mano de Alex, de Wikio.
En el iPhone, pequeñita, una servidora.

Ya hablamos ayer del botín con el que abandonamos la cita (ya sé que soy un poco pesada, pero es que todavía no me creo que, por una vez, nos haya tocado algo), y también de Alex, el chico de Wikio que nos dejó jugar con su iPhone (en la foto de la izquierda, él, su iPhone y mi novio el alucinado), y de las fotos de Victoriano Izquierdo, fotógrafo oficial del Evento Blog, pero no hablamos de la foto que nos hicieron el primer día los chicos del Pito doble (parece que les gustó mi camiseta de El gran héroe americano), ni de María y Vale, una pareja genial de Cáceres con la que compartimos más de una charla y varios cafés, ni de los panecillos alemanes de las chicas de Strato, ni de los cortadillos y las tortas de Inés Rosales, ni de los Segways que había en la entrada para los osados que se atreviesen a probarlos...

Han sido, en definitiva, tres días apasionantes en los que se ha hablado de televisión y vídeo en Internet, de Twitter, de nuevos proyectos, de videoblogs y podcast, de Second Life, del estado en la blogosfera, de consejos para optimizar nuestros blogs y hasta de propiedad intelectual.

Por el programa del EBE 07 han pasado Shel Israel, Susana Alosete (la chica de la tele), Hernán Casciari, Andreu Buenafuente, Biz Stone, Javier Capitán, Juanma Ortega, Gisela Pulido, Fernando Polo, Sonia Blanco, Diego Lafuente (Minid) y David Bravo, y por aquí también han estado Enrique Dans (protagonista de una de las camisetas más divertidas vistas estos días), Julio Alonso, Pedro Aznar, Wicho... y cientos de blogueros más, unos más conocidos y otros menos, pero todos con cosas interesantes que contar.

Como ya hay bastantes reseñas (en realidad cientos) del EBE, y algunas muy buenas, os dejo enlaces a las que publicaron en Microsiervos (esta es la crónica del primer día, pero hay dos más) y e-galeradas y un par de vídeos. El primero, la conferencia-coloquio con Andreu Buenafuente y Mia Font, encargado del departamento digital de El Terrat (esto es la primera parte; la charla continúa en otros dos vídeos a los que podéis acceder desde la columna de vídeos relacionados en YouTube).



También os dejo la primera parte (el resto también está en los relacionados) de la ponencia del abogado experto en propiedad intelectual David Bravo, al que despedimos todos los presentes con una stand up ovation (es decir, de pie y aplaudiendo como posesos).



Aunque han sido tres días increíbles, me volví a casa con un pesar: no haber saludado ni a la chica de la tele, ni a Casciari ni a Buenafuente. No fue un problema de acceso, porque Susana y Andreu estuvieron por allí a lo largo de todo el EBE, sino una cuestión de pudor. Primero, porque no me gusta molestar a nadie (sobre todo a gente como Buenafuente, que debe de estar hasta las narices de los pesados), y segundo porque no creo que fuese capaz de decir mucho más aparte de que los visito a diario y que ya casi forman parte de mi vida. En cualquier caso, me ha encantado conocerles.

domingo, 25 de noviembre de 2007

El campeón de la Blackberry

Aunque pensaba hablar del Evento Blog cuando ya hubiesen acabado los encuentros, las conferencias y los talleres, lo que ha pasado hoy bien merece un texto aparte. Además de los muchos regalos con que los patrocinadores de Evento Blog nos han obsequiado (la mochila Samsonite de Microsoft se lleva la palma), esta tarde se han sorteado tres Blackberrys Pearl entre los asistentes.

'Malditos ganadores'. Foto de Victoriano Izquierdo.

El mecanismo ha sido muy sencillo: las azafatas del encuentro han repartido papeletas con unos numeritos y después la organización ha sacado unas bolitas con cada uno de los tres dígitos que aparecían en las papeletas. Yo llevaba el 286 y mi novio, el 302. Las dos primeras Blackberrys se adjudicaron sin demasiados contratiempos, pero con la tercera pasaron varias cosas curiosas.

Primero salió el 108 (un número muy lostie), pero su propietario no estaba. La organización abogaba por buscar al agraciado, llamarle por teléfono o algo, pero en la sala fue creciendo un clamor (al que por supuesto nos unimos) que exigía que se volviese a sortear.

Y se volvió a sortear. Y el premiado tampoco estaba. Y se sorteó una vez más. Y salió el 302, es decir, el de mi novio. "¿Dónde está?", preguntaba el presentador. El afortunado seguía sentado, pero yo me apresuré a señalarlo porque no estaba dispuesta a quedarme sin la Blackberry (sobre todo porque nunca me toca nada; bueno, el otro día acerté tres en la Primitiva, pero esto era mejor).

'Lucky Man'. Foto de Victoriano Izquierdo.

Y él al fin se levantó. Alzó los brazos, triunfante, momento recogido por el fotógrafo oficial de la cita, un fenómeno llamado Victoriano Izquierdo (al que, por cierto, agradecemos que nos permita publicar sus fotos), y entonces inició (mi novio, no Victoriano) su camino hacia la Blackberry mientras mi jefe, presente en la sala, clamaba desde un sms (suponemos que en broma) "tongo, tongo, tongo".

Pero mi futuro marido no acudió a por el premio apresurado y nervioso, sino como toda una estrella de Hollywood que va a recoger un Oscar. Posó para los fotógrafos, saludó, estrechó unas cuantas manos y al fin llegó al premio. Realmente se sentía como si estuviese recogiendo un Oscar, lo que no fue óbice para que publicitara entre los asistentes nuestro humilde blog (éste), pero sí para que se olvidase de la frase que siempre había soñado decir en una situación similar: "Quiero dar las gracias a mi pez".

Parecía que sus cinco minutos de fama iban a terminar allí, pero entonces comenzaron a felicitarnos las personas a las que habíamos conocido estos días (y otros a los que no conocíamos pero que no dudaron en darle la enhorabuena), incluido Axel, de Wikio (uno de los patrocinadores de Evento Blog), que le recibió a la salida de la sala al grito de "¡campeone!" y a punto estuvo de cambiarle la Blackberry por el iPhone que llevaba y con el que nos ha dejado jugar a todos los que se lo hemos pedido.

Para aprovechar la racha, esta misma noche nos hemos apuntado a un concurso organizado precisamente por Wikio cuyo premio es un iPhone. Cuando te apuntas, te dan un código para que apadrines a otros concursantes, y si a uno de tus ahijados le toca uno, a ti te dan otro. A nuestro código se accede desde ese botoncito tan mono de la derecha, así que, si queréis un iPhone y no os importa que nosotros nos llevemos otro, pulsad en él. Os estaremos eternamente agradecidos (sobre todo yo, porque me toca quedarme con el próximo regalo tecnológico que entre en casa...).

sábado, 24 de noviembre de 2007

No apto para niños

La última edición en DVD de las dos primeras temporadas de Barrio Sésamo incluye en EEUU una leyenda que advierte que su contenido no es apto para niños. Al parecer, dichos contenidos, protagonizados por Epi, Blas, Coco o Triki, que fueron grabados hace casi 40 años y con los que hemos crecido niños de varias generaciones, pueden incitar a la pederastia, la homosexualidad o la obesidad, entre otras lindezas.

La barbaridad es de tal envergadura que cae por su propio peso, así que me abstendré de hacer comentario alguno, aunque parece que el problema no está en Barrio Sésamo, sino en las sucias y perversas mentes de los censores.

viernes, 23 de noviembre de 2007

Ni una palabra

Hace más o menos un año, al abrir uno de los sobres que las distribuidoras me envían con material promocional de sus películas, me encontré con esta foto. Una vez repuesta del susto inicial, porque parecía que al monje le habían hecho la foto en sus últimos segundos de vida, vi que la imagen anunciaba el estreno de una película llamada El gran silencio que retrataba, a lo largo de 160 minutos de metraje en los que no se pronuncia una sola palabra, la vida cotidiana de los cartujos que viven en el monasterio Grande Chartreuse, en plenos Alpes franceses.

Aparte de la inquietante fotografía del monje, la información de la película añadía que Philip Gröning, el cineasta que se había sumergido durante meses en el día a día de estos cartujos, tardó 16 años en obtener el permiso del prior para entrar con sus cámaras en el monasterio, una espera que habría acabado con la paciencia de cualquiera pero que no desanimó a Gröning, que llegó allí con el propósito de filmar un trabajo sobre el tiempo, sobre el paso del tiempo en un lugar apartado del ritmo natural del mundo, pero que al final acabó contando una historia sobre el silencio, auténtico señor de los confines del monasterio.



La película no habría pasado de ser un título más (aunque la foto del monje le daba muchos puntos) entre la avalancha de novedades que llega cada semana a las salas de no haber sido por el interés que por ella mostró un buen amigo, que viajó expresamente a otra ciudad para verla (en la que entonces compartíamos tardaron un tiempo en proyectarla; cuando lo hicieron, volvió a verla) y que durante meses ha aguardado expectante su salida en DVD hasta hacerse finalmente con ella.

Anoche Días de cine dedicó en su sección de DVD un pequeño reportaje a esta película. Como homenaje a su singularidad, no dijeron sobre ella ni una sola palabra.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

La voz de Don Fernando

Actor, director, dramaturgo, escritor, cómico, genio, cascarrabias, renacentista... Todos esos calificativos y muchos otros se han escuchado y leído en las últimas horas y todos ellos, y algunos más, sirven para definir a uno de los últimos grandes del cine, el teatro, el arte y la cultura que se nos ha ido, aunque ante personalidades de tal calibre uno no sabe si acumular sin parar adjetivos o sencillamente admitir que no hay palabras suficientes para expresar y explicar quién era Fernando Fernán-Gómez.

Se nos ha ido y nos ha dejado sin su voz, sin esa voz portentosa que con la misma firmeza tronaba que acariciaba el oído del que escuchaba, esa voz que nos ha acompañado a la mayoría de nosotros a lo largo de toda nuestra vida, con una dicción exquisita (incluso cuando tronaba) y un dominio de la lengua que muchos hemos envidiado y ninguno ha sabido igualar.

Sus más de 60 años de carrera nos han dejado cientos de películas, ya sea como actor o como director, obras de teatro, libros y también algunas salidas de tono que, gracias a la insistencia de las televisiones, se han convertido casi en la referencia principal que mucha gente tiene de él. Tenía mal carácter, sí, pero como él mismo ha dicho en alguna ocasión, sus arrebatos no eran más que un mecanismo de defensa para librarse de algunos de los muchos pesados que le rodeaban.

Hay pocos personajes que no hayan pasado por las manos de Don Fernando, que no hayan contado con esa voz firme y honesta que para algunos siempre será la voz de Don Quijote, para otros el pizpireto Don Mendo y para otros el abuelo de Garci, el maestro de Cuerda, el patriarca de Belle Epoque o el padre enfermo, tan sobrio como desgarrador, de Todo sobre mi madre.

Don Fernando fue todos ellos y también uno más de la familia, de nuestra familia, una presencia conocida, querida y admirada, con sus defectos y sus muchas virtudes, un pilar no sólo de algo tan rimbombante como la cultura española, sino también de nuestra memoria, de nuestros recuerdos, de nuestra vida. Por eso no se nos marcha del todo. Por eso el vacío que deja es tan grande. Buen viaje, Don Fernando.

martes, 20 de noviembre de 2007

Allá vamos

Son las dos de la tarde y en Sevilla ya es de noche. No, no me he vuelto loca, es que está cayendo (y lo que queda) toda el agua del mundo, no hay luz y apenas se ve la casa de enfrente. Al menos, ya es martes y queda menos para un fin de semana que esta vez empieza el viernes.

¿Y por qué empieza el viernes? Porque nos hemos cogido unos días para asistir al Evento Blog España, un sarao que este año se celebra en Sevilla y en el que se reunirán casi 900 blogueros de toda España para debatir, aprender, y sobre todo charlar, algo idóneo para mitigar la soledad que invade en ocasiones al bloguero, que nunca tiene muy claro si hay o no alguien ahí fuera.

Aparte del atractivo propio de este tipo de eventos, el encuentro se completa con un espectacular cartel que incluye a personalidades (a veces conocidas por otras actividades pero todas con una indudable vocación bloguera) como Andreu Buenafuente, Hernán Casciari o Susana Alosete (La chica de la tele).

Todos ellos participarán en la jornada inaugural, en la que se hablará sobre televisión y vídeo en internet, pero en los tres días que dura Evento Blog España se hablará de Twitter, de Second Life, del estado de la blogosfera, de proyectos y emprendedores, de podcasts, videoblogs e incluso de cómo optimizar nuestras publicaciones.

Y, como no todo va a ser aprender, hay programadas una serie de actividades lúdico-festivas como la ya institucionalizada Beers&Blogs, aunque debo reconocer que me gusta más el modelo Frappuccino&Blogs, porque siempre he preferido el café a la cerveza...

domingo, 18 de noviembre de 2007

Aperitivos

La huelga de guionistas sigue (con el apoyo mayoritario del público), y la ABC sigue empeñada en emitir los ocho únicos episodios de Perdidos escritos antes de que comenzase el paro. Carlton Cuse, uno de los guionistas y productores de la serie (que el otro día se paseaba por los piquetes exhibiendo muy ufano un cartel en el que pedía a las cadenas que accediesen a negociar "si querían saber qué pasa en la isla"), ha abandonado momentáneamente la huelga para supervisar la postproducción de esos ocho capítulos (y evitar de paso que la cadena meta la zarpa), pero no parece que vaya a escribir una sola línea.

Mientras, la ABC ha comenzado a emitir los llamados mobisodios, una serie de minicapítulos que cuentan pequeñas historias sobre los protagonistas de la serie para mitigar de algún modo la espera a los seguidores de las vicisitudes de los náufragos. Aunque son sólo unas migajas que no pueden saciar el hambre de quien lleva en ayunas desde mayo, aquí os los dejo. Por ahora hay sólo dos, recopilados y traducidos por Perdidos por Lost Club y encontrados, como siempre, en la imprescindible Lostzilla. Gracias a los dos.

El primero de ellos es un flashback con Jack y su padre en los prolegómenos de la boda del primero.



En el segundo, Hurley charla, ya en la isla, con un tipo al que no habíamos visto antes.



Para completar este pequeño recorrido visual por las novedades de la serie, os dejo también la primera promo oficial.



Y, por último, otra promo más, ésta anunciando los ya mencionados mobisodios.



Anoche, en la cama, antes de dormir, mi novio y yo hablábamos sobre la huelga, y yo le dije que estaba dispuesta a plantarme en Los Ángeles, coger a Cuse y a Lindelof de las orejas y pegarlos con cinta aislante a dos sillas y dos ordenadores hasta que escribiesen la última página de la serie (de toda la serie). Añadí, en un arrebato, que no les dejaría marchar si no me gustaba el final. Y entonces él apagó mi furia con un argumento irrebatible: "Sabes que, termine como termine, no te va a gustar". Y tiene razón.

viernes, 16 de noviembre de 2007

DeMille y Spielberg

Steven Spielberg recibirá en la próxima entrega de los Globos de Oro el premio Cecil B. DeMille, un galardón honorífico que cada año entrega la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood y que este año recae en el padre de E. T. por su "inestimable contribución a la industria del entretenimiento". El realizador, ganador de seis Globos de Oro y candidato a otros 12, recibirá el premio en la ceremonia que tendrá lugar el próximo 13 de enero.

La noticia no tiene mucho más comentario (a estas alturas todos sabemos quién es Spielberg, qué ha hecho a lo largo de sus más de treinta años de carrera y qué está haciendo ahora), pero me sirve de excusa para inaugurar oficialmente mi particular temporada de premios (ya sé que hace unos días se anunció que Alfredo Landa recibirá el Goya de Honor, pero este año el interés de los premios españoles está en saber si van a encontrar candidatos suficientes para todas las categorías, porque el año ha sido flojito, flojito), para poner un par de fotos bonitas, incluyendo una del señor DeMille, que es ése de la izquierda, y un bonito vídeo sobre la saga de Indiana Jones que acaba con la celebración del último día de rodaje de la cuarta entrega.

martes, 13 de noviembre de 2007

Ahora los tramoyistas

Mientras los guionistas norteamericanos siguen en huelga, un nuevo colectivo relacionado con el mundo del espectáculo se ha cruzado de brazos para reivindicar mejoras laborales: los tramoyistas (para quien no esté familiarizado con el término, que de todo hay en la viña del Señor, los tramoyistas son esos individuos que se encargan de montar los decorados en los escenarios teatrales).

El paro, iniciado hace unos días, ha obligado a echar el telón a la mayor parte de los grandes musicales de Broadway y los empresarios teatrales y las autoridades neoyorquinas se ponen en lo peor y ya se lamentan por las pérdidas millonarias que podría causar en las arcas de la Gran Manzana un Broadway apagado en la jugosa campaña navideña.

La relevancia del paro de los tramoyistas no hace sino confirmar que, aparte de actores, guionistas y directores, son muchos los oficios que conforman el engranaje de una producción teatral, televisiva o cinematográfica, y que la caída de una sola de esas piezas puede dar al traste con el espectáculo.

Esta importancia de lo aparentemente nimio centraba uno de los episodios (tal vez el más divertido) de la fenecida Studio 60, uno titulado precisamente The disaster show y en el que primero el departamento de atrezzo y después otros técnicos se declaraban en huelga por culpa de la prepotencia de Danny/Josh (que por cierto no salía en todo el capítulo; Matt/Chandler tampoco), lo que provoca un caos total que alcanza de lleno a la pobre Alison Janney (la gran CJ), invitada de la semana en el ficticio show y a la que le pasa casi de todo.



P. D.: Para quien quiera saber qué pasa con su serie favorita con toda la historia de la huelga, las chicas ByTheWay se han tomado la molestia de hacer una lista con el estado actual de la producción de los títulos más populares.

sábado, 10 de noviembre de 2007

Por la Gracia de Dios


Ya insinuaba el otro día que me parecía peculiar la elección de Jordi Mollá para interpretar a Felipe II en Elizabeth, la Edad de Oro. No es que el tipo me caiga mal (tampoco bien), pero en mi opinión sus cualidades interpretativas no son las idóneas para encarnar al rey español. La perplejidad ha dado paso a la indignación (y además ha despejado un poco la concepción personal que tengo de él) cuando he leído en las notas de producción de la película su definición del personaje que interpreta en la película.
“Shekhar [Kapur, el director del filme] describió a Felipe II como un murciélago, siempre rezando, siempre a oscuras, aunque fuera el hombre más poderoso del mundo. Me gustó la idea de que, a pesar de su tremendo poder, fuese un acomplejado. Decidí darle una voz débil y un andar peculiar, lo suficiente para ser ridículo y objeto de burla”.
Vamos a ver. Sabemos que el hijo de Carlos I (y V de Alemania) no era precisamente el alma de las fiestas. Sabemos que le gustaba la oscuridad, que solía vestir de negro y que era un fervoroso católico que rezaba mucho. Sabemos que durante su reinado la Armada Invencible fue hundida frente a las costas inglesas, precisamente en una disputa con Isabel I. Pero de ahí a convertir al hombre en cuyo imperio no se ponía el Sol en alguien "ridículo y objeto de burla" va un buen trecho.

No he visto aún la película, aunque teniendo en cuenta que es una producción anglosajona centrada en la reina de los ingleses, ancestrales enemigos de los españoles, no hace falta verla para saber quiénes son los buenos y quiénes los malos.

Ni soy una nacionalista exacerbada ni tengo nada que objetar a los retratos que de nuestros reyes, gobernantes o figuras históricas se hacen en el extranjero. Como dirían los Jones, no es un reproche, sino un pesar. Creo que la Historia de España está bien nutrida de personajes lo suficientemente interesantes como para hacer buenas películas sobre ellos, más allá de la Guerra Civil o la posguerra, que como ya sabemos son los periodos favoritos de los directores españoles.

Si nos centramos sólo en los reyes y reinas, tenemos a los Reyes Católicos (voy a empezar por ahí para no remontarme a Alfonso X El Sabio o Fernando III El Santo, aunque de éste no sería políticamente correcto hacer una película hoy en día), que hasta ahora sólo han aparecido como secundarios en cintas centradas en el viaje de Cristóbal Colón hacia el Nuevo Mundo (aparte de las serias, no podemos olvidarnos de clásicos patrios como Cristóbal Colón, de oficio... descubridor) o en su hija Juana la Loca (como las de Vicente Aranda o Juana la Loca... de vez en cuando, con Lola Flores en el papel de Isabel la Católica).

Nos saltamos entonces una generación para pasar a Carlos I (ignorado por el cine) y de él a su hijo Felipe II (secundario en cintas como El Greco o Don Juan en los infiernos y protagonista en La conjura del Escorial que prepara Antonio del Real, en la que Juanjo Puigcorbé encarnará al monarca que ordenó construir el fastuoso monasterio de la localidad madrileña).

La muerte de Felipe II supuso el principio del fin del Imperio español, gracias a la nefasta gestión de aquellos que le sucedieron en el trono, una panda de melifluos que no se merecen figurar en esta lista de reyes españoles ninguneados en el cine, así que saltamos de finales del XVI a principios del XIX para hablar de Fernando VII (ya sé que la guerra contra los franceses es un hito de nuestra Historia, pero aquí sólo hablamos de reyes), enviado al exilio durante la breve dominación napoleónica y cuya vuelta era tan anhelada por sus compatriotas que no dudaron en apodarle El Deseado. Pero se arrepintieron en cuanto volvió a pisar España.

Tras su déspota, tiránico y oscuro mandato llegó su hija, Isabel II, que accedió al trono cuando sólo era una niña tras una polémica sucesoria que motivó las conocidas Guerras carlistas (otro acontecimiento que bien merece una película).

Con el convulso siglo XIX español, plagado de pronunciamientos militares, golpes de Estado, una lista interminable de constituciones y otros saraos varios hay para hacer toda una serie, pero volviendo al tema regio, a Isabel II la sucedió (tras la Revolución Gloriosa que mandó a la reina al exilio, el breve reinado de Amadeo I de Saboya, la I República y la Restauración de la monarquía, y todo eso en sólo seis años) su hijo Alfonso XII, cuyas peripecias amorosas (que no las políticas) quedaron reflejadas en ¿Dónde vas, Alfonso XII? y ¿Dónde vas, triste de ti?, con Vicente Parra en la piel del atribulado y apocado monarca.

Alfonso XII dio paso a Alfonso XIII, que apoyó la dictadura militar de Miguel Primo de Rivera, produjo películas pornográficas y terminó exiliado tras la proclamación de la Segunda República.

A pesar de ser un monarca bastante insulso, las vicisitudes políticas de su reinado dan juego suficiente para una biografía apañadita de este individuo con el que cerramos la lista de reyes españoles dignos de un buen biopic.

Ya sé que me dejo atrás a uno fundamental, Don Juan Carlos I, pero es un olvido consciente, porque lo que este hombre necesita no es una película, sino un monumento, sobre todo después de haber puesto en su sitio al tiranillo de tres al cuarto de Hugo Chávez.



P. D.: Se me olvidaba decir que cuando pido que se hagan películas sobre los reyes españoles quiero decir que las hagan extranjeros, anglosajones a ser posible, y con reparto también foráneo, porque para hacer el ridículo siempre hay tiempo, y luego nos encontramos con Jordi Mollá haciendo de Felipe II o una marcha cofrade de la Macarena en la banda sonora de Alatriste.

viernes, 9 de noviembre de 2007

Ocho centavos

Concentrada como estoy en cómo afectará la huelga de guionistas de Estados Unidos a Perdidos (el penúltimo rumor es que en febrero emitirán los ocho episodios que tienen escritos y que para el resto tendremos que esperar hasta la temporada siguiente), no me había preocupado mucho por enterarme de qué es lo que los escritores quieren, más allá de que el desacuerdo con las productoras viene por el porcentaje de los beneficios de la comercialización en DVD y por Internet que perciben los guionistas.

Hoy he leído en Espoiler (aunque el dato es algo inexacto) que son 15 centavos los que hicieron fracasar las negociaciones entre el sindicato de guionistas (el Writers Guild of America) y las productoras (agrupadas en la Alliance of Motion Picture & Television Producers) y abocaron a la industria de Hollywood a una huelga indefinida que va a causar pérdidas millonarias.

La cuestión es que, hasta ahora, los guionistas percibían cuatro centavos por cada DVD vendido (el 0,3 por ciento del precio de cada disco) y ni uno solo por la posterior comercialización o reemisión en la Red. Lo que el WGA quiere es duplicar esa cantidad (ocho por DVD vendido) y que a la distribución por Internet se aplique el mismo porcentaje que a la reemisión por televisión, el 2,5 por ciento, ya que entienden que la Red no es más que otro tipo de televisión, por más que las cadenas insistan en que la emisión en sus portales de sus series y programas persigue un fin únicamente promocional y no comercial (a pesar de que los jalonan de anuncios lo mismo que en la pequeña pantalla).

Las negociaciones empezaron bien, porque las productoras entendieron legítimo que hoy, 20 años después del anterior acuerdo y una vez claro que las ventas en DVD son un filón importante de ingresos, los guionistas perciban más por cada ejemplar distribuido. El problema principal radica en que las cadenas pretenden equiparar DVD e Internet (en cuanto al porcentaje que deben dar a los autores), cuando los costes de edición y distribución en la Red son sencillamente inexistentes.

Los guionistas (que cuentan con el apoyo incondicional de los actores a través del Screen Actors Guild, aunque los directores, representados por el Directors Guild of America, aún no han dado señales de vida) han creado un blog no oficial en el que se explican estas cuestiones y también han colgado en YouTube vídeos como uno en el que explican de forma visual por qué luchan y este otro en el que escenifican (eso sí, con humor, que para eso son escritores) qué sería de los clásicos sin guionistas.



Como adicta a la buena ficción cinematográfica y televisiva, no puedo más que agradecer a todos esos guionistas (si alguien quiere solidarizarse con su causa puede hacerlo aquí) las horas y horas de entretenimiento que me han proporcionado y, ante sus más que justas reivindicaciones, pido a los señores productores que les paguen ya lo que piden para que vuelvan a trabajar.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Gloriana Regina


Este viernes se estrena en España Elizabeth, la Edad de Oro, en la que Cate Blanchett vuelve a ponerse la corona de la reina Isabel I de Inglaterra tras interpretarla en 1998 en la película que la dio a conocer en todo el mundo, Elizabeth.

Hija de Enrique VIII, Elizabeth reinó durante 45 años en los que esquivó conspiraciones, ejecutó a parientes, combatió contra España o Francia y fue conocida como Gloriana y también como La reina virgen por sus reticencias a contraer matrimonio o tener hijos.

Por las numerosas vicisitudes por las que pasó, como mujer y como reina, y por haber regido los designios del pueblo inglés durante casi medio siglo en un tiempo en el que las mujeres no gozaban precisamente de una posición de privilegio en la política mundial (también porque su reinado albergó la llamada Edad de Oro inglesa, cimentada en torno a la figura de Shakespeare), Isabel I ha aparecido en decenas de producciones para cine o televisión, ya sea como protagonista o como personaje de reparto.

Aparte de Cate Blanchett y recientemente Helen Mirren para televisión, otras muchas actrices (e incluso en una ocasión John Cleese) han interpretado a la reina virgen, desde Sarah Bernhardt a Jean Simmons, pasando por la Judi Dench de Shakespeare in Love (en la foto, junto al amigo Colin Firth) o la Miranda Richardson de La víbora negra, aunque la interpretación considerada canónica corresponde a Bette Davis, que encarnó a la soberana en Las vidas privadas de Isabel y Essex y en La reina virgen.

En la primera de ellas, dirigida por Michael Curtiz, la Davis se las veía con el fabuloso Errol Flynn, que encarnaba al conde de Essex del título, un héroe de guerra y pretendiente de la reina al que la monarca, como ya sabemos, da calabazas porque no está dispuesta a compartir su trono con nadie.

Tras el impresionante tour de force entre dos colosos como Davis y Flynn, la actriz volvería a interpretar a Isabel I en La reina virgen, titulada en España El favorito de la reina y centrada en una historia que también aparece en Elizabeth, la Edad de Oro: el romance (también fallido, cómo no) entre la reina y sir Walter Raleigh, un explorador al que da vida en la cinta de Cate Blanchett Clive Owen, Richard Todd en La reina virgen y el gran Vincent Price en Las vidas privadas de Isabel y Essex.

Pero en Elizabeth, la Edad de Oro, no sólo hay amor. Hay política, y mucha, dirigida desde la Corte por el hombre de confianza de la reina, sir Francis Walsingam (interpretado por Geoffrey Rush), que protege a la monarca de las conspiraciones contra su vida orquestadas por María, reina de los escoceses (Samantha Morton) y la aconseja en sus enfrentamientos con los grandes imperios de la época, como el español, regido por un Felipe II al que encarna (y no es broma) Jordi Mollà.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

30 años

Hoy se cumple el 30º aniversario del estreno en España de La guerra de las galaxias. Aunque es un aniversario menor, porque el importante tuvo lugar en mayo, los que pasasen por aquí entonces sabrán qué otra cosa pasó hace hoy 30 años.

Como tampoco quiero darle mucho bombo a algo que, en realidad, no me agrada demasiado, os dejo algunos reportajes sobre la Saga (uno sobre los 30 años, otro sobre la epopeya galáctica, otro más sobre La guerra de las galaxias en sí y un último sobre George Lucas), por si queréis poneros nostálgicos, y una galería de fotos que recorren esas tres décadas de Fuerza, Jedis y Lado Oscuro. Que lo disfrutéis.

lunes, 5 de noviembre de 2007

En huelga

Hace varios días que tengo pendiente escribir algo sobre la huelga de guionistas en EEUU, y tanto he tardado que la huelga ya ha empezado.

Como ya sabréis (Pizquita da todas las claves), la cosa comenzó con la renovación del convenio colectivo del sindicato de guionistas (el Writers Guild of America) con las productoras, en la que los escritores solicitaban incrementar su porcentaje de beneficios sobre las ventas en DVD y por Internet de las producciones en las que participaban. Tras varios días de infructuosas reuniones, los guionistas han comenzado hoy un paro nacional que tiene a Hollywood en vilo.

Adelantándose a la jugada, las productoras adelantaron el rodaje de sus grandes proyectos cinematográficos para evitar el paro de escritores, algo que no han podido hacer las televisiones, cuyos índices de audiencia (y los ingresos publicitarios subsiguientes) dependen de decenas de series y programas que necesitan a diario a los guionistas.

Como es lógico, los primeros afectados serán los shows diarios (especialmente los del late night: Jay Leno, David Letterman, Conan O'Brien, Jon Stewart...), les seguirán los seriales y, más tarde, las joyas de la corona, las series del prime time. Los expertos calculan que, en el mejor de los casos, las cadenas podrán seguir emitiendo sus producciones estelares hasta navidades. Y a partir de ahí no hay más que una enorme incógnita.

Como ni una parte ni la otra están dispuestas a ceder, la cosa puede ir para largo, porque las productoras sólo pueden rodar a partir de ahora guiones que no necesiten una sola modificación. En los casos en que los guionistas son, además, productores, directores o protagonistas, podrán seguir trabajando, pero sin añadir o quitar una coma al libreto, lo que crea, además, un conflicto de intereses en los propios afectados.

Mientras las grandes cadenas, como apunta Chica de la tele, ponen al mal tiempo buena cara y ya piensan en qué series o programas se quitarán de encima cuando todo vuelva a la normalidad, otros como el trío J. J. Abrams-Carlton Cuse-Damon Lindelof, America Ferrera o el mismísimo Jay Leno se han lanzado este lunes a la calle para apoyar un paro que podría causar pérdidas de cientos de millones de dólares, comprometer la parrilla de la próxima temporada televisiva (recordemos que es en mayo cuando las cadenas planifican su programación de otoño) y que ya se ha cobrado al menos una víctima: Héroes.

Cualquiera diría que la huelga le ha caído a la NBC como llovida del cielo, porque en cuanto los rumores de paro comenzaron a hacerse insistentes, canceló el tan publicitado spin off Origins (aquel cuyo piloto iba a dirigir Kevin Smith y en el que Tarantino declinó participar) y ya piensa en ofrecer en diciembre una seudo season finale de la serie original y volver (o no) después de la huelga.

El que haya pasado por aquí ya sabe cuál fue mi primera preocupación cuando supe del plante de los guionistas. Yo sinceramente confío en que tengan más que finiquitados los guiones de los 16 episodios que emitirán en 2008. Si no es así, siempre podemos llamar a George Lucas, que le dio la espalda a los sindicatos hace más de 20 años, cuando le multaron por poner los títulos de crédito de El Imperio contraataca al final y no al principio de la cinta, una norma de la época que le permitieron saltarse con La guerra de las galaxias porque, al fin y al cabo, era él quien la dirigía y también quien la escribía.

Actualización: Acabo de leer, con estupor, en el blog que Variety dedica a la huelga, que los ya mencionados Cuse y Lindelof, que a las 8.30 de la mañana (hora local) ya estaban con sus pancartas ante la puerta de los estudios Disney, terminaron el viernes el guión del episodio OCHO de la cuarta temporada de Perdidos. Sí, el OCHO. No hay más escritos. Por si acaso, dicen muy ufanos, han incluido un pequeño cliffhanger, aunque no descartan que, en lugar de emitirse a partir de febrero, esos ocho episodios se reserven para unirlos a los 16 de la temporada próxima y así conseguir un lote de 24. WTF!!!

domingo, 4 de noviembre de 2007

Dame tu cariño, nena

La tarde del domingo es el peor momento de la semana. No sólo porque la tele sea un asco y no haya más que fútbol por todas partes, que también, sino porque la tarde del domingo es la antesala del lunes, el preludio de otra larga y aburrida semana de trabajo. Para mitigar la desazón que tal perspectiva provoca, y aprovechando que anoche me acosté a las tres de la mañana viendo El ejército de las tinieblas (no se me ocurre una hora mejor para verla), hoy os propongo un repaso a la carrera de su protagonista, el mítico Bruce Campbell.

Aunque lo parezca, el apelativo no es exagerado. Basta dar una vuelta por la Red (incluso tiene su propia versión de la Chuck Norris facts) para comprobar que no hay otro al que le siente mejor la etiqueta actor de culto. Por si hay algún indocumentado que no sepa de quién estoy hablando, Bruce Campbell pasará (de hecho, ya ha pasado) a la historia por protagonizar la trilogía Evil Dead (Posesión infernal, Terroríficamente muertos y la ya citada El ejército de las tinieblas), una serie que lanzó al estrellato a su director, Sam Raimi, gracias a su singular combinación de humor, vísceras y disparates. En dicha trilogía, Bruce, que también ejercía de productor (y de otras doscientas cosas más, porque aquello era casi una cooperativa), interpretaba a Ash, un antihéroe que se las tiene que ver con muertos vivientes, una mano con ganas de jarana (y que acaba sustituyendo por una motosierra) y hasta una versión maligna y putrefacta de sí mismo y que sólo tiene que decir "dame tu cariño, nena" para que la nena en cuestión caiga rendida a sus pies.



La colaboración de este actor con Sam Raimi, al que conoció en sus años mozos y para el que incluso hizo de niñera de su (poco agraciado) hermano pequeño Ted, no se limita a Evil dead. La cosa empezó a finales de los 70, con Bruce protagonizando los primeros trabajos del director, cortos como It's murder! o la conocida Within the woods, que no es más que el prólogo de Posesión infernal.

Después de Posesión infernal, Campbell y Raimi volvieron a trabajar juntos en Crimewave, escrita por los hermanos Coen y estrenada en España con el poco acertado título Ola de crímenes, ola de risas. Unos años más tarde estuvo a punto de protagonizar Darkman, aunque la productora impidió a Raimi darle a Bruce el papel principal, que fue a manos de Liam Neeson, y se tuvo que conformar con un cameo. No tuvo mucha más suerte con Rápida y mortal, ya que su papel se quedó en la sala de montaje.

El director le compensaría cuando acometiese su proyecto más ambicioso: Spider-Man. Encontrar a Bruce en la primera fue una agradable sorpresa y a partir de la segunda un divertido juego al que también se apuntaron los Coen, que le incluyeron en El gran salto, Fargo, Crueldad intolerable y The Ladykillers.

Pero Bruce, cuyas películas favoritas son El puente sobre el río Kwai y Sonrisas y lágrimas, no sólo ha rodado con Raimi y los Coen. A lo largo de sus más de 30 años de carrera ha protagonizado dramas pastelosos (Going Back), ha puesto su voz a personajes animados (Ant Bully, Bienvenidos al hormiguero), ha sido el férreo instructor de unos niños con superpoderes (Sky High), un cirujano loco en 2013: rescate en LA, devorado por vampiros en la secuela de Abierto hasta el amanecer e incluso ha interpretado a un Elvis que, vivito y coleando años después de su supuesta muerte, debe enfrentarse a una momia poco amigable (Bubba Ho-Tep).

En televisión ha protagonizado su propia serie (Las aventuras de Brisco County Jr., uno de cuyos creadores es el perdido Carlton Cuse) y ha intervenido en decenas de series, desde Embrujadas a Expediente X, pasando por su divertida participación en otra franquicia con el sello Raimi, Hércules y Xena. La última es la serie Burn Notice, emitida este verano en Estados Unidos y en la que también interviene (sólo en tres episodios, eso sí), el cascarrabias de Toby Ziegler.



Como todos los grandes, Bruce también ha escrito libros (la autobiografía If Chins Could Kill: Confessions of a B Movie Actor, el cómic Man with the Screaming Brain y el inclasificable Make Love the Bruce Campbell Way), ha dirigido (My Name Is Bruce, Man with the Screaming Brain, A Community Speaks y Fanalysis, aparte de episodios de Xena, Hércules y VIP, la serie aquella de Pamela Anderson) y ha hecho publicidad, concretamente de Old Spice, marca para la que ha rodado anuncios como éste o este otro en el que, además de cantar, hace gala de su ya legendario magnetismo.

viernes, 2 de noviembre de 2007

Servilismos

Ya sabemos lo difícil que es que un medio afín a un determinado partido político, un grupo empresarial o incluso un equipo de fútbol muerda la mano que le da de comer, y también sabemos (pensar lo contrario sería pecar de ingenuos) que la mayor parte de las críticas que leemos, vemos y escuchamos en los medios son cualquier cosa menos objetivas.

Al margen de las servidumbres impuestas por cuestiones editoriales o comerciales, hay otras que, sin llegar desde fuera, también marcan la opinión de los profesionales cuando se sientan a escribir una crítica.

Leo pocas críticas literarias y prácticamente ninguna musical, pero sí leo con asiduidad las cinematográficas, y hace tiempo que pienso que los críticos (al menos la mayoría) van al cine con la crítica ya escrita, si no físicamente, sí mentalmente, y que sólo acuden a las proyecciones (quiero pensar que al menos eso sí lo hacen) para recabar datos con los que sustentar sus argumentos y, por supuesto, desechar todos aquellos que no se atengan a su ya prefijada valoración.

Esto, unido al hecho de que un crítico rara vez admite un error o varía su apreciación inicial sobre un director o actor al que haya encumbrado o vapuleado, no importa que la calidad de su trabajo empeore o mejore, podría explicar los reparos generales que todos ellos tienen a decir que el último filme de un gran cineasta es simplemente malo, lo que me lleva a pensar, aunque no la haya visto, que no es precisamente buena.

Seguro que a todos se nos ocurren unos cuantos ejemplos, y uno de ellos es Woody Allen, cuya última película, Cassandra's Dream (El sueño de Casandra, aunque los distribuidores españoles no hayan traducido su título) ha sido tibiamente acogida por la crítica, una acogida que quizás habría sido más virulenta de no llegar firmada por el director neoyorquino. Si uno lee algunas de las muchas críticas que se han publicado en los últimos días no encontrará ningún descalificativo directo a la cinta, pero sí muchas justificaciones y excusas (la edad del director o su costumbre de rodar un título al año) para perdonar que no esté a la altura de sus obras maestras.

A mí me gusta Woody Allen, pero no soy una integrista. Me gusta Woody Allen como género, y por eso me gustan los filmes que se ajustan a la fórmula de dicho género, los que incluyen los ingredientes que esperas encontrar cuando vas a ver una película de Woody Allen, no importa que cuente una y otra vez la misma historia de siempre.

Ni entiendo la fascinación general por Match Point (que, sin aburrirme, me dejó totalmente fría), ni me interesa El sueño de Casandra (no sé si llegaré a verla algún día), pero en absoluto pienso que Woody Allen esté acabado o que deba retirarse (que es lo que realmente piensan todos esos pusilánimes críticos), porque yo sigo pasándomelo en grande con obras menores como Scoop.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Así se juega en la NBA

[spoilers sobre la octava temporada de 'CSI']

Para ser sinceros, éste no es más que una continuación o una postdata al texto de ayer, pero como no quiero volver a poner a Grissom y a Coronado en la misma frase (mierda, lo he vuelto a hacer), prefiero seguir con el tema en otro artículo diferente para demostrar (aunque no haga falta) que CSI y RIS no juegan en la misma categoría.

Ya hemos hablado por aquí en alguna ocasión de la elegancia y la sutileza con que están tratados en el laboratorio de Grissom los temas personales que atañen a sus protagonistas. Desde los problemas de Warrick con el juego a la complicada vida personal de Catherine, pasando, claro está, por la relación entre Grissom y Sara.

A la espera de ver si realmente (que parece que sí, aunque no sé cuándo) Jorja Fox abandona el barco, me estoy deleitando estos días con los pequeños aperitivos de su relación que cada semana nos ofrece la serie.

Sí, habéis leído bien, aperitivos, o pinceladas, o tapitas, si seguimos con el símil gastronómico, porque eso y no otra cosa son las relaciones personales en la serie de los forenses (al menos en lo que a la franquicia de Las Vegas se refiere, porque ya sabemos que Miami siempre ha ido por libre), cuyos episodios se centran en los casos y en la investigación, aunque a veces incluyan detalles de las vidas privadas de sus personajes (justo al contrario de la fórmula habitualmente empleada por las series españolas).

Así, lo que en otras latitudes se convertiría en eje de las tramas, la relación sentimental entre dos de los protagonistas, aún más si está aderezada por la clandestinidad y la ilegalidad (las normas del laboratorio prohíben este tipo de vínculos), en CSI queda reducido a un par de minutos, a lo sumo, por capítulo.

Una muestra de esa elegancia de la que hablaba antes es el cuarto episodio de la octava temporada (el último que he visto hasta la fecha), titulado The Case of the Cross-Dressing Carp, en concreto una secuencia desarrollada en una colmena gigante que Grissom se ha construido para estudiar por qué las abejas están desapareciendo en masa. Él ejerce de apicultor y aparece Sara en escena, y mientras hablan de abejas y demás, él de repente le suelta: “Creo que deberíamos casarnos”. A ella se le queda la misma cara de sorpresa que a mí, pero una abeja (unos bichos la mar de oportunos que ya frustraron en la pantalla grande el esperadísimo beso entre Mulder y Scully) la saca de su estupor con un certero picotazo, lo que sin embargo no impide que Sara acepte encantada la proposición.

Aparte de todos los méritos apuntados más arriba, la simplicidad y la sencillez de la secuencia, que aborda un tema del que no se vuelve a hablar en el resto del episodio, prueba que no hacen falta violines, ni restaurantes caros y ni tan siquiera un anillo para poner en escena una petición de matrimonio convincente y emocionante, sino sólo un guión eficaz y unos buenos actores capaces de implicar a los espectadores en lo que están interpretando.



P. D.: A pesar de haber firmado ya un par de papeles (el otro día firmamos el segundo), mi futuro marido y yo todavía no estamos técnicamente prometidos (sea lo que sea eso), así que estoy abierta a proposiciones similares a la de Grissom, aunque, eso sí, sin abejas, no porque tenga nada en concreto contra ellas, sino porque lo tengo contra todos los bichos en general.