¿Quieres que ponga algo de música? Cuando hacen esas cosas en 'CSI', siempre lo hacen con música, en salas mal iluminadas. Me recuerda un poco al porno".
Rick Castle (Nathan Fillion) en 'Castle - 2.01 - Deep in death'
¿Quieres que ponga algo de música? Cuando hacen esas cosas en 'CSI', siempre lo hacen con música, en salas mal iluminadas. Me recuerda un poco al porno".
Ya hace un año que se fue Paul Newman. En su día no escribí nada porque su fallecimiento nos pilló en Nueva York (el Alcancero sí lo hizo) y fue allí donde nos enteramos, en las pantallas de Times Square, de que su mirada infinita se había apagado. Sin duda, la palabra actor se quedaba corta para definirlo. Es más acertado llamarlo leyenda de la pantalla. Descanse en paz.
Siempre se me han dado bastante bien las apuestas televisivo / cinematográficas. He ganado dinero con los Oscar, con los Globos de Oro y hasta con los Goya, pero nunca he hecho ninguna quiniela con los Emmy. Aunque este año he estado tentada de hacerla, me contuve cuando recordé que soy incapaz de elaborar un pronóstico ganador y que, ademas, mis favoritos nunca ganan. Esto ultimo (saber que inevitablemente iba a ser frustrante) evitó también que siguiese en directo la gala (eso, y que al día siguiente tenia que trabajar), así que me enteré de cómo acabó la cosa por la mañana al encender el ordenador (en CNN+ dedicaron un par de minutos al tema, pero como la locutora era esa que lee Utah tal cual, no me enteré de casi nada).
Lo de Michael Emerson era evidente (como mucho, podrían haberlo dejado para el año que viene, pero dárselo se lo tenían que dar).
Foto: Dmitry Astakhov (AFP/Getty Images)
Este año la ganadora del Queer Lion ha sido A single man, el debut como director del modisto Tom Ford y protagonizada "por un profesor que en la California de 1962 pierde a su pareja en un accidente. El filme narra su duelo y sus deseos de morir a lo largo de un día de su vida". Así, de entrada, no me motiva demasiado, porque últimamente no puedo con las historias de pérdida (aún no me he recuperado del inicio de Up), pero encima el profesor en cuestión lleva en la pantalla el rostro de Colin Firth, que "fue aplaudido en la sala de prensa durante la presentación de la película como el nuevo representante del mundo homosexual", o al menos eso decían los teletipos, que leí alarmada pensando que estaba ante un nuevo intento de homosexualización de iconos claramente heterosexuales con el que no creo que estén demasiado de acuerdo las legiones de señoras y señoritas (y señores de ambas aceras fascinados por su heterosexual masculinidad) que le veneran desde que hace casi 15 años se puso el traje (y la camisa) del señor Darcy.
Ya me quejé del disparatado final de su personaje en Mamma mía, y ahora me quejo de nuevo. No me importan sus inquietudes profesionales, ni que quiera cambiar de registro, ni que intente luchar contra el encasillamiento. A mí me gusta el Colin Firth que conozco, el encasillado, el sobrio, envarado y algo soso, el que apenas sonríe pero desarma cuando lo hace, no un profesor homosexual destrozado que acaricia la idea del suicidio.Colin Firth debe ser siempre o bien ese héroe decimonónico que toma un inspirador baño en la campiña británica, bien ese perfeccionista irredento que dobla sus calzoncillos sobre una silla antes de irse a dormir. Ni más, ni menos".
Leyendo los comentarios me doy cuenta de la cantidad de mamarrachos que hay con acceso a internet. Seguro que no hay ni uno que leyera un periódico antes de que fueran digitales".
En casa vemos bastantes series (tengo pendiente un post con nuestra parrilla otoñal para la inminente nueva temporada televisiva; los primeros cálculos apuntan a que vamos a tener que hacer un calendario de visionado porque si no va a ser imposible seguir todo lo que queremos ver) pero, dejando a un lado las ya mencionadas series inglesas, actualmente sólo vemos tres comedias: 30 Rock, The Big Bang Theory y How I met your mother (el resto de las que hemos probado, como The Office o Curb your enthusiasm, no nos han gustado), y creemos que The Big Bang Theory es la mejor de las tres. Antes de explicar por qué, explicaremos un poco de qué va, por si hay alguien que aún no conozca a Sheldon Cooper.
The Big Bang Theory se centra en cuatro amigos, cuatro científicos que trabajan en el Caltech y que podríamos definir como geeks, nerds, cerebritos y casi cualquier término que se nos ocurra. Sheldon Cooper es físico teórico, un niño prodigio cuyos conocimientos académicos y científicos han ido evolucionado exponencialmente desde la infancia pero cuyas habilidades sociales están al nivel de un niño de Primaria o de un robot. Tiene una lista de manías más extensa que el listín telefónico de una gran ciudad, es incapaz de entender conceptos como la ironía o el sarcasmo y necesita literalmente instrucciones para afrontar casi cualquier contexto social, por no mencionar que siempre que puede demuestra su enciclopédico conocimiento sobre casi cualquier cosa y deja claro que es más listo que todos los que le rodean. O eso cree él.
La serie comienza con la llegada al edificio en el que viven Sheldon y Leonard de Penny, una chica del Medio Oeste llevada a California por su sueño de ser actriz, aunque por ahora debe conformarse con ser camarera en la Cheesecake Factory. Penny, cuyo apellido aún no sabemos, no es científica, no tiene un impresionante currículum académico ni entiende casi nada de lo que dicen los chicos, pero sirve de catalizador para el grupo, que ignora que hay todo un mundo fuera de las pantallas de sus ordenadores y de sus laboratorios y personas reales, como Penny.
Después de esta larguísima introducción (nunca se me ha dado bien ir al grano), aquí van los motivos por los que creemos que es la mejor comedia en emisión, comparándola principalmente con las otras dos que vemos, How I met your mother y 30 Rock:
2. Un buen grupo de personajes. Lo mejor de 30 Rock son Liz Lemon y Jack Donaghy. Solos o en compañía de otros personajes funcionan, pero no brillan tanto como juntos. El problema es que no sale siempre uno de los dos. Cuando no lo hacen la cosa flojea bastante. How I met your mother sufre el mismo síndrome que Anatomía de Grey: su protagonista (Ted) es un coñazo. Barney y Robin funcionan bien siempre, solos o acompañados; Marshall y Lily, casi siempre; pero Ted necesita a alguien más en pantalla para resistir la tentación de apagarla. En The Big Bang Theory el equilibrio es prácticamente perfecto. Ya sean solos, en pareja, en grupo o con extraños, la cosa siempre funciona, por mucho que Sheldon aporte un plus.
PD: Además de todo esto hay una última cuestión, no computable para establecer un ranking de comedias, aunque me ha llamado la atención. En 30 Rock y How I met your mother hay abundantes referencias frikis, algunas metidas con calzador. Eso no ocurre en The Big Bang Theory. En ella no hay detalles frikis. No hacen falta. Sus protagonistas son así.
Mundo insólito: un locutor ha leído una larga noticia sin recurrir ¡ni una sola vez! al "Y es que".
Ahora resulta que me han metido en Facebook".
El año pasado llegué por los pelos pero éste ni eso. Aun así, no quería dejar pasar la excusa del Blog Day para recomendar a quien pase por aquí varios de los sitios que visito casi a diario (en la lista de la columna de la derecha están algunos de los blogs que sigo; no todos, sólo aquellos cuya lectura recomiendo).