sábado, 21 de noviembre de 2009

Un EBE agridulce

Admito que mi estado de ánimo no era el más idóneo para ir a este tipo de saraos, y que el hecho de que me cueste tanto hablar con extraños es culpa mía, y no de la organización, pero el caso es que este EBE me ha dejado un sabor agridulce.

Foto de familia del EBE 09
Foto de familia del EBE, en la que este año no salimos.






Este era nuestro tercer Evento Blog, y como en los anteriores llegamos con la intención de escuchar, ver, aprender y conocer cosas, gente y blogs sobre los que nada sabíamos y otros sobre los que nos gustaría saber más. Pero no ha habido demasiada novedad. Ya ocurrió el año pasado, y este año no ha hecho sino hacerse aún más evidente. Apenas hay blogs en el Evento Blog (todo es Twitter, Facebook, Tuenti y demás) y apenas hay personas, porque la gran parte de las charlas/ponencias/mesas redondas/presentaciones se dirigen a empresas, empresarios y emprendedores, y no a personas de carne y hueso, a gente que nada sabe (ni quiere saber) de SEOs, networking, community managers, netmarketing y palabros por el estilo, que no aspiran a convertirse en gurús y que sólo quieren un blog apañadito en el que contar sus cosas, lo mejor que pueden o saben hacerlo. Quizás sería buena idea impartir talleres de iniciación, o perfeccionamiento, o lo que sea, por si alguien se acerca en busca de iluminación. (Berta, una de las estrellas involuntarias de este EBE, ya llegó sabiendo, por suerte para ella).

No se habla de blogs, ni de autores de blogs, y cuando se hace es para repetir obviedades y vaguedades con un ánimo tan soporífero que dormía hasta a los sentados a la mesa redonda que se suponía debía analizar El estado de la blogosfera.

No sé si es o no culpa de la organización, que no eligió bien a algunos de los ponentes o que no les guió, o si es simplemente fallo de los presuntos expertos, pero este año ha habido poca chicha en el EBE (Maikelnai o Mi mesa cojea son algunos de los que insisten en que lo mejor está fuera, en las cafeterías y sobre todo en los bares, pero como decía más arriba, soy incapaz de acercarme a un extraño para incordiarle, a lo que se une mi escasa predisposición al jolgorio nocturno y que algunos de los que sí quería conocer no han venido).

Desde la supuesta conferencia inaugural, que fue en realidad una tediosa presentación publicitaria de Tuenti (al menos aprendí que no significa veinte, sino tu entidad; no sé qué es peor, la verdad), hasta la homilía con que Gumersindo Lafuente (padre del difunto Soitu) cerró el EBE (si va a leer, al menos que aprenda a hacerlo; además, ni creo que el EBE sea el foro adecuado para lanzar una arenga en favor del periodismo independiente e insuflar energía y vocación a periodistas y aspirantes ni estoy de acuerdo con su discurso demagógico y totalmente alejado de la realidad en la que la mayoría ejercemos), la programación, al menos a la que asistí, porque me perdí algunas cosas, me pareció bastante aburrida.

En esa percepción sin duda influyó el hecho de que el wi-fi apenas funcionase. Sólo conseguí conectarme una vez, y tan a pedales que guardé el portátil en la mochila y apenas lo volví a sacar. Con un wi-fi decente (Jazztel lo hizo bien el año pasado, pero este no) habrían sido más soportables las sesiones de las que hablaba más arriba y otras como la de los nativos digitales (que me llamasen inmigrante digital -aka: vieja- por haber nacido antes de 1980 me tocó profundamente la moral), la web en tiempo real o la de Paloma Llaneza sobre el apocalipsis el peligro de ceder nuestros datos sin ton ni son).

Sí me gustó la presentación, charla o como queramos llamarlo de David Karp sobre Tumblr (herramienta cuya existencia ignoraba hasta el momento algún aspirante a gurú al que no le da ningún apuro besar cuantos culos sea necesario hablar con desconocidos ni perseguirlos acompañarlos en las sesiones nocturnas), porque explicó qué es, para qué sirve y cómo funciona con esa facilidad que tienen los verdaderos gurús para venderte algo sin que te enteres de que te lo están vendiendo. Que conste que es un elogio, y no una crítica.

También se ha comentado mucho este año la escasez de la bolsa de regalos y, sobre todo, que no hubiese en ella ningún regalo de Microsoft (aún me acuerdo cuando hace dos años los obsequiados se afanaban en quitarle el logo bordado que llevaba la mochila y cómo hace uno se negaron a dar sus datos a la compañía a cambio de un ratón monísimo; "mis datos valen más que un ratón", decía alguno). Los regalos siempre se agradecen pero, en primer lugar, no creo que el objetivo de ir al EBE sea trincar y, en segundo, prefiero que lo patrocinen para que no nos cueste nada ir a que nos den cosas por las que sí estemos pagando.

No sé si el año que viene iré (ahora diría que no, pero al final probablemente vaya), pero desde luego no lo haré con la misma ilusión ni las mismas ganas.

Lo mejor del EBE
Como siempre, la compañía fue lo mejor del EBE.










Pese a tanta negatividad, no todo en el EBE ha sido malo. De hecho, hay mucha gente que lo pasó muy bien, y por eso, en mi nombre y en el suyo, quiero agradecer a los tres organizadores (José Luis Antúnez, Luis Rull y Benito Castro) el curro que se han pegado un año más. También quiero agradecer a las dos azafatas del stand de Sony que durante tres días estrujaron a fondo su Nespresso para darnos café y a Turrones y dulces, que trajeron al EBE el que probablemente sea el dulce definitivo: mazapán relleno de chocolate.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Regalitos

Cumplir años apesta, pero la parte de los regalos mola:

RegalitosCon todo eso de la foto de arriba me ha sorprendido Contradictorio este año. Excesivo, a todas luces, pero no mentiré: algunos excesos me encantan.

Indy y 'Pulp Fiction'






Indy y 'Pulp Fiction'

Una camiseta con una versión bastante agresiva de Jules y Vincent (bien) y una versión patatizada de mi arqueólogo favorito. Si se aprieta el gorro suenan unos cuatro segundos de la fanfarria de John Williams.

Agenda, 'Home' y Marlowe

Agenda, 'Home' y Marlowe

La agenda me servirá para no olvidarme siempre de todo. Si no se me olvida usarla, claro. Es de la Fnac y con ella venía el documental Home. En castellano el narrador es Juan Echanove. Habrá que verla en francés.

Lo segundo es Hero y Leandro, un poema de Christopher Marlowe que me vendrá de perlas en mi actual periplo académico por la literatura inglesa hasta el XVII (o Literatura Inglesa I). Además, es una edición bilingüe.

'Expediente X' (enterita)
'Expediente X' (enterita)

Y tan enterita. Esta hermosa caja contiene las nueve temporadas de Expediente X y sus dos películas. Se ve que Contradictorio se cansó de escucharme decir cada dos por tres que tenía que ver (bien) la serie entera y/o comprármela y ha decidido actuar. Bien por él (y por mí).

'Expediente X' (enterita)

jueves, 5 de noviembre de 2009

(In)Cultura

Da hasta apuro ya meterse con la pobre Ángeles González-Sinde, pero lo pone muy fácil:
Mozart vivía en la miseria por no tener derechos de autor".

Quizás a la ministra de ¿Cultura? la aturden los libros sin dibujitos, y por eso no se ha leído nada sobre la propiedad intelectual ni los derechos de autor ni, a la vista está, ninguna biografía sobre Mozart (aunque es posible que exista alguna versión ilustrada o en cómic), pero sí podría ver Amadeus. Son dos horitas y pico, es una película la mar de entretenida que incluso se llevó un puñado de Oscar (no tema: su director es europeo) y, aunque se toma ciertas libertades, sí le dejaría claro al menos que Mozart no pasó precisamente hambre. En este artículo de And there was light y en este otro de La aldea irreductible profundizan más en el tema, por si quiere saber quién era exactamente ese señor al que con tanta ligereza aludía para defender a sus amigos de la SGAE.

La penúltima tontería de nuestra querida ministra ha suscitado no pocos comentarios (ninguno en su favor), algunos tan inspirados como éstos:

Claro. Fue Salieri, que hacia copias de los CDs de Mozart y los vendía en el top manta de Salzburgo. Que si no, Mozart se forra...".
Al igual que Beethoven; este último incluso quedó sordo por no poder pagar un otorrino".
Y Cervantes perdió una mano por no tener derechos de autor, lo que le obligó a ir a la guerra. Si con una mano escribió libros tan buenos, si hubiera tenido dos... Qué divertida es esta 'menestra".

La cosa podría extenderse hasta el infinito. Esperemos que no pase lo mismo con la insensatez de la señora González-Sinde.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Pedro Jota, Federico y el futuro del periodismo

Por puro masoquismo (y un poco de aburrimiento) ayer leí en El Mundo el discurrir de la primera jornada del Seminario Internacional de Periodismo (no sé si el enlace será efímero o permanente) organizado por dicho periódico y que lleva por subtítulo "El futuro del periodismo, a debate en plena polémica sobre su modelo con la participación de referentes mundiales".

Aunque hubo otros ponentes, las estrellas del día fueron dos de la casa: Pedro J. Ramírez y Federico Jiménez Losantos. Ambos arrimaron el ascua a su sardina, el primero defendiendo a capa y espada al periódico como único hábitat del periodismo y el segundo haciendo lo propio con su derecho a opinar (creo que no era una defensa del derecho a opinar en general, sino del suyo). La cosa se extendió bastante y puede derivar en un post interminable y tostón, y no es eso lo que pretendo, así que me limitaré a compartir aquí algunas de las reflexiones pronunciadas por ambos pilares del periodismo en dicho encuentro.
Para mí es paradójico que quienes alardean de ofrecer una herramienta que permite el acceso libre a la información se estén convirtiendo en la práctica en uno de los principlaes obstáculos para el acceso a la información"
Google según Pedro J. Ramírez.
Sin periódicos no habrá periodismo" (...) "en el sentido de una cobertura organizada y jerarquizada de áreas de interés para la comunidad".

Pedro J. Ramírez, olvidándose de radios, televisiones, revistas e internet, ese 'invento del demonio', e insistiendo en lo que muchos piensan: que a la gente hay que decirle lo que es importante y lo que no en lugar de dejar que sean los lectores/espectadores/loquesea los que decidan qué es o no importante y qué tiene o no interés. Eso sí, el eslogan "sin periódicos no habrá periodismo" da para hacerse una camiseta.
Es esencial preservar los proyectos informativos convencionalmente llamados periódicos".

Pedro J. Ramírez lucha por el pan de sus niños.
El periodismo requiere de una praxis organizada y de unos estándares éticos"

El director de 'El Mundo' insiste en lo mismo: organizar, jerarquizar, empaquetar y servir a una audiencia pasiva.
Tenemos que ser capaces de generar contenidos de pago en Internet que tengan el suficiente valor añadido para que a los usuarios les resulte atractiva la suscripción o el micropago".

...Y tienen aún mucho camino por delante.
Tenemos que lograr que los estados democráticos promuevan legislación eficaz para proteger la propiedad intelectual de nuestros contenidos on line".

¿Pero no quedamos en que defendía el libre acceso a la información?

En la segunda mesa redonda de la jornada le tocó el turno a la otra estrella del día, Federico Jiménez Losantos:
El periodismo es la opinión".

El ex locutor de la Cope tiene claros los géneros periodísticos, la imparcialidad, la objetividad, la información pura... simplemente todo eso le da igual.
Internet ha mejorado extraordinariamente la capacidad de acceder a un cierto grado de libertad pero al mismo tiempo ha desdibujado la idea del periodismo".

No. La idea del periodismo la han desdibujado 'profesionales' como él.
Es muy difícil ser periodista sin convertirse en empresario de uno mismo".

Eso no lo entendí, pero intuyo que es una apreciación personal difícilmente extrapolable al resto de la profesión, lo que da para constatar, siendo un poco malvados, lo mucho que le importa a él el resto de la profesión.

martes, 3 de noviembre de 2009

El curioso caso del iPod volador

No suelo escuchar mucha música. Hace unos años sí lo hacía, pero en los últimos tiempos la música fue poco a poco desapareciendo de mi vida -en casa ando siempre liada, mis trayectos diarios son relativamente cortos (y en coche, y es un tostón andar poniendo y quitando el frontal extraíble de la radio), en el trabajo prefiero (o prefería, como ya se verá más adelante) enterarme de lo que pasa a mi alrededor en lugar de aislarme con los auriculares y ahora viajo mucho menos que hace unos años (por suerte, porque la mayoría de esos viajes se debían a que Contradictorio y yo vivíamos en ciudades distintas; pero ahora ya no)-. Estos cambios (y otras circunstancias) me mantuvieron alejada de la fiebre iPod. Nunca quise tener uno porque, básicamente, no escuchaba música.

Pero todo eso cambió hace unos meses. Por un lado, me aficioné a Spotify, y lo conecto en casa casi cada vez que enciendo el ordenador. Por otro, la creciente hostilidad (y en ocasiones estupidez) de mi entorno laboral me animó a refugiarme en la música (eso sí, sin dejar de producir como una campeona), con lo que además consigo que ciertos individuos indeseables me molesten sólo cuando tienen que hacerlo (aunque he descubierto que para eso basta con tener los auriculares en la oreja, estén conectados a algo o no). Por último, la rebaja del precio de los iPod shuffle y su incremento de capacidad (yo tenía bastante con dos gb) hizo que me plantease comprarme uno. Pero en realidad yo lo que quería era un Touch, evidentemente no sólo para escuchar música, así que decidí posponer mi hipotética compra hasta que el táctil bajase un poco más de precio, y me olvidé del tema.

Hace un par de semanas, mientras hacía una de las encuestas que me envían los de Nicequest y con las que se van sumando puntos canjeables por regalos, me dio por comprobar en qué podía gastarlos. Y me encontré con que habían añadido a su lista los Shuffle de dos y cuatro gb. Para el de cuatro no tenía puntos suficientes, pero sí para el de dos, así que no dudé en pedir que me mandasen uno negro.

Una semana después, tal como habían anunciado, el cartero me trajo el iPod. Cuando escuché su moto, me acerqué a la ventana para ver si nos traía un paquete. Y así era, pero no nos llamó para entregárnoslo. Comprobó que no entraba en el buzón y, sin pensárselo, lo lanzó a la entrada. El paquete describió una suntuosa parábola en el aire por encima de la verja y aterrizó en el suelo. Por suerte era un Shuffle y venía empaquetado con uno de esos embalajes indestructibles a prueba de carteros lanzapaquetes (TM), así que llegó en perfecto estado:

My first (and free) iPodUna vez comprobado que no se había desintegrado, decidí sacarlo de la caja. Me costó un buen rato. Para futuros lanzamientos, sugiero a los de Apple que incluyan un gráfico de cómo narices sacarlo de ahí. Eso sí, pongan el gráfico por fuera, porque si no sería poco útil.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Perlas del periodismo

-Se ha muerto José Luis López.
-Sí, pero eso para portada no. Que den algo en Cultura y listo".

Luego se lamentarán por la crisis del periodismo, pero hay profesionales que se merecen lo que les pase. A lo mejor José Luis López no es digno de la portada de un periódico, pero José Luis López Vázquez sí, y no creo que haga falta explicar por qué. Descanse en paz.